La conferencia sobre “Diseño para todos” organizada por el capítulo madrileño de la UPA y la Fundación Vodafone reunió a cuatro ponentes que trabajan en el ámbito del diseño universal. Las charlas estuvieron en gran medida enfocadas a las cuestiones relacionadas con personas mayores y los problemas de accesibilidad.
Resumo brevemente cada una, limitándome a las cuestiones que encontré más interesantes. Al final añado una valoración personal.
Casos de éxito: Medicamento accesible y Social TV
Estíbaliz Ochoa, jefa de proyecto de la Fundación Vodafone, describió dos casos de éxito en tecnologías accesibles.
Medicamento accesible es un proyecto que tiene por objetivo facilitar el acceso a la información contenida en los prospectos de los medicamentos a través del teléfono móvil. Su funcionamiento se basa en una aplicación móvil con la que se fotografía el código de barras del medicamento y se relaciona ese código con la información del prospecto, ubicada en una web accesible, según se afirma en la web del proyecto.
Ochoa explicó que la legislación actual obliga a que la información de los medicamentos sea accesible para todos, pero que los prospectos de letra pequeña, muchas dobleces y sin braille hacen difícil cumplirla.
El proyecto lo llevó a cabo Technosite y fue desarrollado por “un programador ciego” (lo que, a mi juicio, se usa ingenuamente como una garantía de accesibilidad). Fue validado por test con 15 usuarios, incluidos algunos que padecen discapacidades visuales y motoras.
Los resultados están recogidos en un Libro Blanco (pdf, 500 kb.), que incluye las lecciones aprendidas, recomendaciones y conclusiones del proyecto piloto.
Social TV, por su parte, es un sistema que conecta dos televisores a través de banda ancha 3G y permite a los usuarios comunicarse a través de ese sistema. Está orientado a personas mayores para fomentar su capacidad de relación y el uso de redes sociales, y además de la posibilidad de comunicación incluye el acceso a contenidos específicos dirigidos a ese sector de la población.
El sistema funciona con un dispositivo o set-box, banda ancha y un mando a distancia. La interfaz final se maneja con los botones de colores típicos del teletexto (cada acción se ejecuta mediante un color); esta interacción se ideó después de las primeras pruebas con usuarios.
El proyecto comenzó con una primera versión del grupo de desarrollo testeada con entrevistas personales a 10 profesionales especializados en el ámbito del cuidado de mayores y posteriomente puesta en común en un focus group de 8 personas. La información recogida se tuvo en cuenta para la elaboración de un prototipo cuya usabilidad se probó en un test con 5 personas.
La primera fase del proyecto se llevó a cabo en 100 televisores (en su mayoría, domicilios personales y también algunos Centros de Día). Para la segunda fase se plantean interconectarlo con otros sistemas y redes sociales. Existe un blog del proyecto donde se han recogido sus apariciones en medios de comunicación.
Aunque ambas ideas me parecen a priori buenas, creo que en ambos casos hay una barrera de entrada muy grande. No estoy seguro de que una aplicación móvil para un teléfono con cámara sea la mejor idea para llegar a las personas mayores, pero, en todo caso, no se contó cómo se facilita el acceso a la descarga de esa aplicación.
Del mismo modo, no se expuso cómo se facilitará que alguien acceda a Social TV o cómo pretenden expandir la iniciativa.
Certificado Simplit del Instituto de Biomecánica de Valencia
Clara Bollaín, investigadora del Instituto de Biomecánica de Valencia, explicó cómo trabaja el departamento de Diseño Orientado por las Personas y describió Simplit, un certificado creado por la citada institución para validar que un producto ha sido desarrollado teniendo en cuenta las necesidades de personas mayores.
En la web del proyecto se pueden ver las fases del proceso de evaluación, en el que “los mayores participan activamente”, según contó Bollaín. También adelantó que aunque hasta ahora sólo se certifican productos, en breve empezarán a hacerlo con servicios.
Cuando vi de qué se trataba la ponencia, tuiteé: “¿De verdad una certificación más es lo que se necesita para mejorar la accesibilidad de los productos?” Si ya me parece mal que organismos privados creen certificaciones y se lucren de ello -con algunos casos flagrantes-, que lo hagan instituciones públicas me parece bochornoso. Sobre todo si junto a él ofrecen la colaboración durante el proceso de desarrollo, para aumentar los beneficios.
Mejora de la calidad de vida a través de las TIC
Bajo este título tan poco concreto impartió su charla Diego Soriano, miembro del Centro Nacional de Tecnologías de Accesibilidad (Centac). En ella hizo un repaso (en realidad, casi todos los ponente lo hicieron) sobre el envejecimento demográfico y subrayó el valor de la tecnología para evitar las barreras.
Lo más interesante fue el replanteamiento de los principios de diseño universal que hizo. Su reformulación (o más bien, adición a los principios clásicos) incluye 9 puntos, que reproduzco libremente -y de manera un tanto incompleta- de mis apuntes:
- Más y mayor formación sobre diversidad, estándares y legislación
- Incluir a las personas en los procesos de diseños y conceptualización (a través de focus group, entrevistas, etc.)
- Incluir la evaluación de la accesibilidad en los controles de calidad (configuraciones específicas, uso de ayudas técnicas, etc.)
- Contemplar la accesibilidad en el ciclo completo del producto o servicio (preventa, configuración, posventa)
- no reflejar la complejidad tecnológica en la interfaz de usuario
- Un diseño accesible es un buen diseño industrial
- Interfaz de usuario multimodal y personalizado
- Aplicar y usar normas y estándares
- Integración de soluciones
En el debate posterior, hubo tiempo para que Soriano esbozara algunas de las tendencias futuras. Entre ellas estaba la siguiente afirmación: “La interfaz táctil será la forma natural de trabajar”, lo que me recordó al magnífico post de Bret Victor titulado A brief rant on the future of interaction design, donde expone la idea de que las interfaces futuras deberían aprovechar las capacidades manipulativas y sensoriales de las manos. Suya es la siguiente cita (traducida libremente):
Para mí, afirmar que las imágenes debajo de un cristal son el futuro de la interacción es como afirmar que el blanco y negro es el futuro de la fotografía. Es obvio que se trata de una tecnología de transición. Y cuando antes hagamos esa transición, mejor.
Usabilidad para todos en el aprendizaje en red
La última ponencia, a cargo del profesor asociado de la UNED Alejandro Rodríguez, fue un repaso somero sobre algunas conceptos de usabilidad y accesibilidad, con ejemplos de interfaces ARIA y documentos PDF y cómo se ven afectados los usuarios que precisan de ayudas técnicas (lectores de pantalla y magnificadores) en cada caso.
El único punto que me pareció interesante fue cómo el uso de magnificadores de pantalla afecta al Principio de proximidad formulado por la Gestalt (la capacidad de agrupar elementos por su cercanía).
Valoración personal
Aparte de conocer los proyectos de la Fundación Vodafone, la conferencia me sirvió de bien poco. Como dijo uno de los asistentes, tuve la sensación de que se dijo lo mismo que en los últimos 10 años (yo hubiese dicho 8). En definitiva,
- No estaba claro a qué tipo de público se dirigía la conferencia en general ni cada ponente en particular.
- Hubo muy poca información técnica, casi parecía una presentación institucional.
- La argumentación de por qué es necesaria la accesibilidad fue muy repetitiva (y muy centrada en el envejecimiento).
